Noticia tomada de “Clarín”, martes 1º abril 2008.
Tres Legisladores que se ocupan del Tránsito suman 42 multas
Son por exceso de velocidad, estacionar mal, hablar por celular, invadir la senda peatonal y no usar cinturón de seguridad. Los diputados tratan temas como el endurecimiento de las multas o el registro por puntos
No hace falta seguir desarollando la nota. Lo que quiero señalar aquí es que seguimos en el ámbito coercitivo. Unicamente sabemos utilizar el susto y la responsabilidad para reclutar al acatamiento. Somo víctimas de nuestros propios contextos mentales.
En otras palabras, mientras manejar un auto represente una dualidad, similar a hacer dietas, sexo o deportes intensos: “todo lo que es rico/divertido, seguro que: o hace mal, o es pecado, o engorda (sea la comida o el sexo…)”
Porqué no adicionar en vez de separar, lo divertido y el deseo, a lo seguro y el deber?
Porqué caer siempre en el mismo juego? Somos humanos, equivocarnos y desear es algo que NUNCA vamos a dejar de HACER.
Pero cuando nos motivamos tanto por el DESEO que por el DEBER, podemos lograr resultados EXTRAORDINARIOS.
Cuando conducir correctamente no sea solo un DEBER, sino además un DESEO, entonces un mundo de posibilidades que ahora nos están vedadas, se abrirá a nosotros. En términos de seguridad, de ahorro de vidas humans y bienes. Y de derroche de “buena onda”, en vez de la agresión y temor habituales en las calles.